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Clima Laboral
Por un ambiente motivador
Desde fines del siglo XX, las empresas saben que su activo más importante es su capital humano y han puesto en marcha acciones que apuntan a su revalorización. Estas se enmarcan en lo que se conoce como Clima Laboral favorable y apuntan a satisfacer las necesidades, sobre todo espirituales, de los empleados.
El clima laboral es el medio ambiente humano y físico en el que se desarrolla el trabajo cotidiano, por lo que repercute en los resultados de las actividades de quienes participan y hacen ese ambiente.
El clima laboral puede ser positivo, y estimular el compromiso, la efectividad y hacer correr “buenas ondas” que faciliten y hagan más amena la jornada laboral. Poro también puede ser negativo para el desarrollo de las actividades y generar desgano en los empleados, mal humor general, estrés, etc. En muchos casos ocurre que un empleado, a pesar de contar con todas las aptitudes para un trabajo, no se desempeña al máximo por no sentirse en un clima agradable.
La percepción del clima en una empresa es distinta en cada persona porque está relacionado con múltiples variables internas y externas al individuo: aspectos, psicológicos, familiares, anímicos, de formación y educación, económicos y coyunturales, entre otros. Esto hace que tengamos varias versiones del clima, de acuerdo a cada empleado y al momento en que éste se encuentre.
Podemos ver que la percepción del clima de cada trabajador puede dividirse en dos aspectos: por un lado el ambiente laboral y por el otro el ambiente de trabajo. El primero está conformado por el entorno del empleado, entre ellos las personas que lo rodean (jefes y pares) y otros compañeros que, si bien, no trabajan con él, se desenvuelven en el mismo ámbito. Las relaciones que conforme con ellos, producirá percepciones positivas o negativas en su subjetividad.
El ambiente de trabajo es el entorno físico y material en el que se desempeña el empleado, que puede ser motivador (favorable) o desmotivador (desfavorable), de acuerdo a la comodidad que sienta en sus tareas diarias. Este campo incluye la ergonomía, la disposición de elementos para desarrollar su tarea, la calidad de la luz y la temperatura del ambiente, entre otros.
En cualquier empresa, un buen clima laboral es muy importante. En el caso de la salud lo es en particular, ya que actuamos sobre la vida de otras personas, los pacientes. Por lo tanto, es necesario que estimulemos un favorable clima de trabajo en todas las áreas, ya que no sólo las enfermeras y los médicos hacen a nuestro servicio, sino todos los que colaboran en el funcionamiento diario de la entidad.
Está científicamente demostrado que en los casos de desempeño en un clima laboral desfavorable aumentan significativamente los errores de enfermería, se repiten innecesariamente ciertos procedimientos y crece la inefectividad del personal. Esto conduce a insatisfacciones, desaliento, riesgos de mala praxis y pérdidas.
Hay múltiples maneras de satisfacer las necesidades a los trabajadores, tantas como la cantidad de empleados que tengamos puesto que cada uno valorará algo distinto. Sin embargo esto no impide establecer ciertos parámetros que nos sirvan de guía para definir el clima de nuestra empresa y mejorarlo.
El rol de los directivos
La responsabilidad de promover un buen clima es de nosotros, los responsables de las clínicas. El correcto funcionamiento de una empresa depende del liderazgo de la dirección, desde donde se debe transmitir entusiasmo y buenos sentimientos como honradez, respeto y lealtad, desde las cuales partan las relaciones sociales del equipo.
La función directiva debe basarse en los valores y el compromiso ético. Los empleados deben percibir que se priorizan los objetivos de la organización por sobre los particulares. Esto les brindará confianza y será la base del compromiso con las tareas que le competen.
Es nuestro deber que los empleados cuenten con los elementos de trabajo en buenas condiciones, que el edificio sea cálido, etc. Y también corre por nuestra cuenta fomentar un diálogo abierto que evite resquemores y discusiones de alto riesgo para el buen desempeño de los empleados. Tenemos que estar alertas a las actitudes de las personas que trabajan en nuestra clínica, para develar cuándo es necesaria nuestra intervención.
Como directivos, también tenemos que promover un buen trato entre los integrantes de la clínica, reconocer los buenos desempeños de los empleados y fomentar las consultas ante dificultades y las sugerencias para optimizar las tareas.
¿Cómo mejorar el clima de una empresa?
Para mejorar el clima laboral de nuestro sanatorio, podemos realizar una encuesta donde los empleados puedan emitir su opinión respecto a distintos aspectos que hacen a su trabajo.
Esta acción tendrá un efecto inmediato, porque las personas se sentirán escuchadas y notarán que la institución se preocupa por su bienestar. Las conclusiones reflejarán lo que siente y piensa cada empleado acerca de sus tareas y de la institución.
En esta consulta tenemos que realizar preguntas que nos permitan evaluar los siguientes aspectos:
Flexibilidad: Apunta a analizar la eficacia o no de las reglas y procedimientos de la institución, es decir, su interferencia en la ejecución del trabajo. También nos permitirá ver en qué medida se aceptan nuevas ideas.
Responsabilidad: Está relacionado con la confianza que los superiores demuestran hacia los empleados, reflejada en la delegación de tareas.
Reconocimiento: Nos permitirá ver en qué grado los empleados se ven reconocidos y recompensados ante el buen desempeño laboral. Este análisis se hará de acuerdo a la función y habilidades de cada persona.
Distribución de tareas: Se refiere a la claridad en la distribución de tareas y en la definición y consecución de objetivos y su relación con los objetivos generales de la institución.
Pertenencia: Apunta a la satisfacción que cada empleado tiene por pertenecer a la empresa.
Las respuestas a estos aspectos nos darán un panorama de la parte intangible del ambiente laboral. Pero también podemos incluir preguntas sobre las cuestiones materiales, como son:
Disposición de recursos: Esto nos permitirá ver si el trabajador siente que cuenta con los elementos que necesita para desarrollar correctamente sus tareas.
Ambiente de trabajo: se refiere a la luz y la temperatura de la oficina, la aireación del lugar, etc.
Esta es una introducción y un punto de partida para mejorar el clima de nuestras empresas de salud, en este momento crítico que vivimos. Seguramente no podremos resolver todos los aspectos que hacen a un buen clima laboral, pero sí podremos poner en marcha algunas acciones que lo mejoren. Esto es importante para tener en cuenta, porque en tiempos de crisis hay algunos temas que son especialmente sensibles y habrá que analizarlos con cautela.
Creemos que igualmente, cualquier pequeña actividad impulsada para mejorar el clima, repercutirá positivamente en la empresa. Lo invitamos a contarnos sus experiencias y sugerencias, que serán publicadas en esta sección.
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