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Capacitación
Una inversión para el
presente y el futuro
La capacitación es una práctica que no solo nos
mantiene informados sobre las últimas novedades en
nuestra materia, sino que además nos ayuda a
organizarnos, a realizar mejor nuestras tareas y a
evitar inconvenientes.
Todos conocemos los beneficios que brinda conocer y saber
aplicar los últimos conocimientos en nuestra materia.
Sin dudas, este es un factor importantísimo a la hora de
diferenciarnos de nuestra competencia. Sin embargo, hay
otra razón por la cual es conveniente implementar un
programa de capacitación dentro de nuestra clínica: ella
nos ayuda a desempeñarnos mejor y a evitar
inconvenientes.
La capacitación, proceso por el cual se aprenden cosas
nuevas, es una inversión para cualquier empresa. Además
de brindarnos el acceso a nuevos conocimientos, otorga
las herramientas para hacer las cosas de la mejor manera
posible, y por lo tanto, para adelantarse y evitar
problemas.
Sin ir más lejos, el Dr. Rafael Acevedo, abogado
especialista en mala praxis, aseguró en el último módulo
de nuestro curso Gestión Integral de Calidad en
Instituciones y Sistemas de Salud, organizado por
nuestra institución, que saber hacer correctamente las
historias clínicas, respetar los procesos requeridos
para llevar adelante una cirugía y organizar todos los
aspectos administrativos y médicos correctamente, evitan
muchos de los litigios por mala praxis. Y todo eso
requiere de un aprendizaje.
Beneficios para todos
La capacitación acerca beneficios a todos los
involucrados. Los empleados capacitados están más
comprometidos con los objetivos de la empresa y conocen
mejor su puesto de trabajo. Además, se sienten valorados
por la empresa, lo que estimula su motivación a la hora
de trabajar. Todo esto siempre se refleja en la calidad
de atención de los pacientes, lo que mejora la imagen
del establecimiento.
A la hora de definir sobre a quienes y como capacitar,
es necesario que indaguemos dentro de nuestro
establecimiento a fin de descubrir las verdaderas
necesidades de los empleados y de la empresa. Tenemos
que hacer un estudio de situación para:
1- Identificar tareas: Definir las
responsabilidades de cada puesto para determinar que
aspectos hay que mejorar y a partir de ello desarrollar
planes específicos.
2- Consultar a los empleados: Nadie sabe más
sobre las necesidades del equipo de trabajo que sus
propios integrantes. Ellos sabrán identificar las áreas
en las que se necesita capacitación.
Además de los clásicos programas de capacitación, cursos
y seminarios, Hay otros modos de capacitación que no
necesariamente requieren de una gran inversión. Muchas
veces, de acuerdo a cada puesto, es de suma utilidad
promover la lectura de determinados libros, suscribirse
a diarios y revistas del sector para conocer las
novedades, u organizar encuentros entre los empleados en
donde cada uno cuente qué es lo que considera que mejor
hace y cómo lo desarrolla.
Si bien la capacitación no es una herramienta mágica, sí
es útil en la medida en que se apliquen los conceptos
aprendidos. Para ello, es bueno contar con algún sistema
de evaluación que permita constatar los cambios
generados por el aprendizaje realizado.
La capacitación, a final de cuentas, aporta beneficios
tanto a la empresa como al personal capacitado. A la
primera, le garantiza contar con empleados que saben
cómo hacer lo suyo de la mejor manera y con mayor
entusiasmo, además de una mejoría en su calidad de
atención. A los segundos, les aporta un nuevo
conocimiento y les brinda nuevas actitudes y aptitudes
que podrán aplicar en otros aspectos de sus vidas.
¿Su clínica ha realizado programas o estrategias de
capacitación? Acérquenos su experiencia y comparta sus
propuestas con todos los integrantes del sector.
Desde aquí le proponemos que nos acerque sus propuestas para lograr un liderazgo eficiente dentro de una empresa de salud.
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