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CAES 2009 |
Lic. Carlos W. Ocampo
Secretario General de FATSA. Gracias
a Larroca y a los directivos de CAES por
invitarnos a participar desde hace ya 15 años.
En plena crisis, eran congresos defensivos.
Debíamos ver como salvar al sistema de salud.
Cuando escuchamos hablar de integración, sector público, sector privado, detrás subyasen otras cosas: cuando vemos que en Estados Unidos la reforma de la salud se trata en la comisión de finanzas y el tema es el choque entre los seguros privados y la posibilidad de que el Estado ponga recursos para darle salud a 50 millones de personas, nos damos cuenta de que es una pelea muy importante, no una pelea más. Esto mismo tuvimos como escenario que parecía que era una cosa inocente, de dar mayor libertad, siempre con los argumentos que se usan para la reforma de los sistemas de salud. ¿Quién no va a estar de acuerdo con la accesibilidad, la universalidad, la calidad, la solidaridad? Este era el discurso que venía para reformar el sistema, y era apropiarse del recurso y segmentar a la población atendida. Esto es lo que ocurrió y esa segmentación es cada vez más grande. Es cierto que el país pasó por una crisis terminal en el 2001, es cierto que hubo políticas para recuperar al país, es cierto que el país creció también en la legislación, pero las consecuencias de la desigualdad quedaron y aumentaron. La segmentación en la sociedad es cada vez más grande. Además de la pobreza, el otro tema es la desigualdad estructural que hay en la Argentina, todas la políticas que se deben hacer es achicar la brecha entre los más pobres y los más ricos. Pero en el medio está toda la gama de pobres, de menos pobres, de no pobres, de ricos y de más ricos. Ésta es la realidad social de la Argentina. Hacen falta políticas públicas. Cuando se habla de las metas del milenio, hay que avergonzarse porque muchos argentinos no tienen agua potable, y sufren otros padecimientos que no dependen de la Salud pero que hacen a la falta de acceso a ella, y también a la educación. Tenemos demasiada legislación, pero cuando vemos cómo se desarrolla el sistema, nos encontramos con muchas fallas. Nosotros no tenemos contradicción entre lo público y privado, nuestros compañeros trabajan en los dos subsectores indistintamente, pero este hecho, como en el caso de Tucumán en altísimo porcentaje, nos da una idea exacta de cómo son las horas de doble jornada en el mismo lugar porque los salarios son muy bajos. Hay muchísimo por hacer en el sector. Si no tenemos recursos humanos, no tenemos sistemas de salud. A las personas no las podemos cambiar por la tecnología, al contrario, más tecnología requiere de más recursos humanos especializados. Debemos hacer ingresar a los que están afuera del sistema para capacitarlos y hay que reciclar permanentemente a todo el personal que hoy esta trabajando. Las trabas son permanentes y son constantes hacia la posibilidad que nuestros compañeros puedan alcanzar su titulo profesional. Todos los días, a pesar de que las leyes están y se cumplen a rajatabla, hay que hacer un esfuerzo enorme para conseguir que nuestros compañeros puedan estudiar. Resumiendo, tenemos recursos humanos mal pagos, en algunos casos excedidos de edad, porque no se jubilan debido a que la jubilación está en crisis. Aunque se sabe que nuestras compañeras a los 50 años no rinden como a los 20, 25 o 30, y deben esperar igual a sus 60 años para poder jubilarse y finalmente ganar el 50% de su sueldo. ¿Cuál es el incentivo para que se puedan jubilar? Tenemos una planta de personal envejecida, sin posibilidad de recambio. No es fácil encontrar miles de jóvenes que salgan del colegio secundario y vayan a estudiar alguna tecnicatura relacionada con la salud, porque saben que tienen una enorme responsabilidad y carga horaria, y además una gran desconsideración social: es en general un trabajo no muy bien considerado y mucho menos bien remunerado. No es fácil lo que hay que hacer en nuestro sector, es cierto que todos los recursos disponibles, cuando llegan los momentos de crisis, aparecen todos juntos, pero igualmente debían estar al servicio de la población desde siempre.. Nuestros compañeros ayudaron mucho al sector en Tucumán para que pudieran alcanzar los programas presentados. Pero todo tiene su claro oscuro, en las crisis nos vemos todos juntos. En el tema de la gripe estaban todos juntos como también en las grandes catástrofes. Con el dengue también. La política es todos los días distinta. Necesitamos reformas que consoliden y brinden instrumentos que sirvan a un sistema de salud más previsible y que integre al recurso humano. Lo hemos dicho varias veces: no puede haber salud para ricos y salud para pobres, la salud es una sola. Podrá haber salud pública y privada, pero al momento de necesitar la atención no importa en qué lugar está. No nos sirve nada pensar que nosotros estamos protegidos porque tenemos un sanatorio al que concurrimos en el momento, o un hospital de excelencia etc. porque los problemas de salud le ocurren a las personas en el momento más inesperado. Necesitamos un sistema de salud igual de eficiente en todo el país. Y para esto tenemos que trabajar. Pero cuando se ejecutan las políticas las cosas no son iguales. Es cierto que quizás la Argentina gasta mucho en salud de acuerdo a gasto per cápita, y a nuestro PBI, pero que se gasta mal no tengo ninguna duda. Es cierto que hay desigualdades que se da en toda la sociedad, pero en nuestro caso, cuanto más concentramos los recursos en las poblaciones, más débil es nuestro sistema. Me alegra que este espacio se siga sosteniendo, y haber participado en este evento inaugurado por el Ministro de Salud. En algún momento esto fue una trinchera para la salud, después hubo una época en la que no recibimos ninguna presencia gubernamental, todo tiene sus altos y sus bajos. Queremos que se retome la mesa del diálogo convocada por el Ministerio de Salud, que se refuercen los organismos federales, porque no solamente se dan estas segmentaciones en las grandes poblaciones sino que también se dan a lo largo y ancho del país. Además son las provincias las que ejecutan las políticas. El Ministro de Salud conoce bien el interior y sabe que se deben reforzar todos los mecanismos de participación de todos los sectores, seguridad social, empresas públicas, privadas, organizaciones sindicales de trabajadores, médicos, etc. para entre todos debatir problemas para ponerlos como política. Sabemos muy bien que no podemos dejar pasar años hablando entre nosotros, lamentándonos de las cosas que no se pudieron hacer, porque todos vemos las dificultades y esta es la realidad que tenemos que transformar para tener una Argentina mejor. Muchos ya nos estamos despidiendo de la vida pública, no tenemos otro objetivo, de nada sirve estar pensando en la historia, tenemos este presente para trabajar para que las próximas generaciones sean mucho más equitativas que haya más accesibilidad, que los sistemas no sean incongruentes. Porque nosotros también tenemos nuestras peleas, discusiones, diferencia de intereses, no somos todos buenos, no somos amor y paz, pero el sistema y los objetivos de este son los que deben estar por encima de todo. No me asusto si hoy no cumplimos las metas del milenio, lo que necesitamos es trabajar. A todos nos indigna la pobreza, la mortalidad infantil. Todos estos datos son para trabajar todos los días, y además con un sistema de salud igual. Las mayores diferencias se producen en el nacimiento ahí es donde se suceden las primeras desigualdades. Hoy el presidente de la Comisión de Salud dijo que tenemos una ley de educación que se cumple a rajatabla, quizás el año que viene tengamos una ley de financiamiento para la salud, y todos estaremos mucho más contentos. Muchas gracias. |
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